jueves, 7 de agosto de 2014

EL CONGRESO ARGENTINO APROBÓ EL "DÍA NACIONAL DEL EXILIADO ESPAÑOL" >> PROYECTO DEL DIPUTADO SOCIALISTA JORGE RIVAS

El Congreso argentino aprobó 
el Día Nacional del Exiliado Español, proyecto presentado por el 
diputado socialista Jorge Rivas (FpV)

La Honorable Cámara de Diputados de la Nación (HCDN) de Argentina aprobó que todos los 14 de abril se conmemore en este país el "Día Nacional del Exiliado Español". Fue el miércoles 6 de agosto de 2014 por la amplia mayoría de 2 votos en contra y 200 a favor del proyecto del diputado de la Confederación Socialista Jorge Rivas "en homenaje a todos los españoles que se vieron obligados a abandonar su patria después del derrocamiento de la República y durante la dictadura de Francisco Franco, y que llegaron a nuestro país en busca de un  porvenir en libertad", según expresó el legislador.

Rivas es hijo de padre y madre gallegos e integra el bloque del Frente para la Victoria (FpV). Su iniciativa fue realizada junto a la Agrupación Federico García Lorca, integrada por ciudadanos españoles e hispanoargentinos - descendientes en muchos casos de aquellos exiliados republicanos - que militan por el proyecto nacional, popular y democrático que conduce la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La agrupación comparte también con Rivas el apoyo a la investigación de los crímenes del franquismo.

"La elección para rendir este homenaje es el de la fecha en la que se proclamó el nacimiento de la Segunda República española, brutalmente abatida por la derecha reaccionaria - explicó el diputado - y tiene el propósito de invitar a la reflexión sobre las terribles consecuencias que conlleva la ruptura de los procesos democráticos por parte de las fuerzas que se oponen al progreso social".
 
"Los fundamentos que lograron que se instituya el 14 de abril de cada año, como el Día nacional del exiliado español son: El 14 de Abril de 1931, la Segunda República reemplazó en España a la vieja y reaccionaria monarquía, después de un gran triunfo electoral de los sectores más avanzados del país, que forzó al rey Alfonso XIII a reconocer el repudio mayoritario a su permanencia en el poder. El historiador francés Pierre Vilar describe así lo sucedido ese día: "El rey tiene que resignarse a marchar. La jornada toma un aspecto de apoteosis. Viejos republicanos e intelectuales, ante esta revolución sin una gota de sangre, creen que España ha llegado al más alto grado de madurez política. Los obreros, tradicionalmente ilusionados por la palabra libertad, dan rienda suelta a una gran esperanza", argumentó.

"Esa esperanza, sin embargo, - prosiguió el dirigente socialista- estaba destinada a frustrarse pocos años después. No por las dificultades y las contradicciones propias de ese proceso popular transformador que se proponía reparar injusticias y atrasos muy arraigados, sino por la cruda violencia de los poderosos. En efecto, el levantamiento armado del ejército que conducía Francisco Franco, expresión de la derecha más reaccionaria, desató el conflicto que se conoce como Guerra Civil Española. En la guerra, que terminó el 1 de abril de 1939 con el triunfo del franquismo, intervinieron del lado de los vencedores el régimen nazi de Adolfo Hitler y el fascista de Benito Mussolini. Se calcula en medio millón la cantidad de muertos durante el conflicto".

"Siguió la instalación en el poder de la dictadura del Generalísimo Franco, Caudillo de España por la Gracia de Dios, que se mantuvo en pie hasta 1975. Durante todos esos años, caracterizados por una violenta represión, el franquismo cometió innumerables crímenes de lesa humanidad que aún no han sido investigados ni sancionados. Desde 1939, fueron miles y miles los españoles que partieron al exilio, por razones de conciencia, o para salvar sus vidas, o porque no podían trabajar ni vivir con dignidad en esa desgraciada España. Francia primero, y después México y la Argentina fueron los países que más exiliados españoles albergaron. En el caso de nuestro país, los primeros 147 exiliados españoles llegaron ya en noviembre de ese año 39", continuó Rivas.

"Entre los que siguieron llegando durante los años siguientes, se destacaron figuras que harían grandes aportes a la cultura nacional. Basta con mencionar al poeta Rafael Alberti, a la escritora María Teresa León, al dramaturgo Alejandro Casona, al músico Manuel de Falla, a los historiadores Claudio Sánchez Albornoz y Diego Abad de Santillán y al psicoanalista Ángel Garma. Fueron también exiliados españoles quienes fundaron en Buenos Aires las editoriales Emecé, sudamericana y Botella al Mar, y quienes editaron la revista "De mar a mar" ", detalló el dirigente socialista.

"Por supuesto, no hace falta subrayar que, más allá de las celebridades mencionadas, el nutrido contingente de españoles que llegó a nuestra tierra después del luctuoso 1939 se integró plenamente a la sociedad argentina, que lo recibió con solidaridad y espíritu fraternal. Es en homenaje a todos aquellos inmigrantes españoles que se vieron obligados a abandonar  su patria en busca de un mejor porvenir, y con el objeto de no olvidar las desgracias que ocasiona a un pueblo una guerra  entre hermanos, así como para invitar a la reflexión sobre las consecuencias que lleva la ruptura de los procesos democráticos y la pérdida de los valores constitucionales, que proponemos instituir como Día Nacional del Exiliado Español a la fecha de la proclamación del último gobierno democrático antes del estallido de la Guerra Civil. Hasta aquí, los fundamentos del proyecto de ley, en el que me acompañan varios diputados, de distintas bancadas políticas, lo que me permite ser optimista, acerca de que logremos su sanción", finalizó Rivas.